
Hastiado
// palabra que me gusta //
de tirar piedras a tu tejado
// un día me dedicaré a la poesía //
Nuez,
// hueso de la garganta //
por qué existes?
// pregunta que hace días que me hago //
Es verdad que cuánto más grande eres más grave haces la voz?
// podría buscarlo en internet pero me da pereza //
Por qué, si te tengo en
la garganta ,
// chupándote constantemente //
mi nivel de colesterol no se reduce?
// y dejas de ser un fruto seco? //
Tengo muchas más dudas
// incluso inquietudes y deseos //
pero hago lo posible por no darle muchas vueltas
// unas se resuelven por sí mismas, otras desaparecen porque tan importantes no serán //
e intento distraer mis pensamientos dándome sorpresas
// el día que no haya algo nuevo, mejor no salir ni a la calle //
Por la noche, me cepillo los dientes con un cepillo
// con qué iba a ser... con una escoba? //
eléctrico.
La base siempre está enchufada
// cargándolo //
y si dejo el cepillo sin darle al "off", al entrar en contacto con la base se para automáticamente
// y sigue su carga //
Por la mañana, me cepillo los dientes de nuevo
// básicamente por "como" he dormido //
y al retirar el cepillo de su base, se pone en marcha y me asusta
// es la primera estimulación matutina //
A veces, dejo un zapato en lo alto de la puerta semiabierta de una habitación
// en alguna por la que no transito habitualmente //
para que al entrar y desplazarla, me caiga y me dé en la cabeza
// es una sorpresa con dolor, pero sorpresa en definitiva //
Entro en el ascensor con los ojos cerrados
// evito ver mi figura reflejada en el espejo... hay días en que ni uno mismo quiere verse //
y aprieto el primer botón que cae bajo la yema del dedo índice
// es una temeridad, me gusta jugar con fuego //
para aparecer en cualquier piso explorando rellanos desconocidos
// la máxima expresión de ser un aventurero //
Astillado
// como palabra es más normal //
porque las piedras rebotan en tu tejado
// en realidad odio la poesía y las rimas //