
Tumbado en el sofá
// como caído del quinto piso //
con
la pata tiesa
// dolorida, aunque cada vez menos //
miraba
un partido de fútbol
// el bayern de munich contra el getafe //
Lo miraba por la tercera de las mentiras que más utilizamos los seres humanos
// por no generalizar diciendo "hombres" ya que también existen mujeres futboleras //
cuando nos ponemos
// o intentamos ponernos //
delante del televisor y observar
// sí, observar. es mirar algo utilizando la inteligencia //
como unos tíos corren detrás de una pelota
// de color amarillo si es invierno //
Hay dos tipos de seres alrededor de
un balón de fútbol :
el que no le gusta nada
// existe, es real y no miente //
y el que lo mira de vez en cuando.
Ahora, el futbolmaníaco gritará poseído:
«a mi me gusta mucho y lo miro siempre!!!».
Mentira!!!
Incluso ese tipo de apasionados al deporte rey, pertenecen al segundo grupo
// en un momento dado, o en varios momentos, de su vida //
La primera mentira del grupo que se engaña diciendo que solo lo mira de vez en cuando se produce al conocer a una mujer:
// porque en realidad, entre seres del mismo sexo, estas mentiras no existen //
«no me gusta el fútbol»
// y los jodidos están tan auto-convencidos de la mentira que se lo creen a pies juntillas //
Si al principio le dices a una mujer que te gusta el fútbol, estás muerto
// o tú... o la relación no va a prosperar //
La segunda mentira se produce cuando ya hay un poco de confianza con esa nueva novia
// y sobretodo si has tenido la suerte de no tener que echar mano de la primera de las mentiras //
y reza así: «no lo veo casi nunca y como mucho, solo veo los partidos muy interesantes en los que juega mi equipo»
// ja, ja, ja... si por ti fuera tendrías más equipos que
piterman //
Y la tercera mentira
// que me aplicaba ayer, aún estando soltero y no tener que darle explicaciones a nadie //
es la que uno dice cuando ya se destapa todo en una pareja pero hay
// en el fondo, en el fondo //
sentimiento de culpabilidad
// sobretodo si has utilizado las dos primeras //
y dice así: «es que no hacen nada mejor en la tele»
// y te tragas cualquier partido: de segunda división, la liga italiana, la inglesa y hasta el fútbol australiano //
Pero... a lo que iba.
// que hasta ahora solo era la introducción //
Mientras miraba el partido
// porque no hacían nada más en la tele, por supuesto. en realidad yo no soy de ninguno de esos... //
recaí de nuevo en lo que en infinidad de veces me intriga.
Llovía a cantaros, pero los jugadores
// como siempre //
estaban igual de mojados que cuando no llueve
// se les ve el pelo mojado tras la ducha o de sudor, pero nada más //
Qué coño de aura les envuelve durante 90 minutos que les repele el agua?
// ni se inmutan, los jodíos //
¿Por qué yo camino cobijándome bajo las cornisas en cuanto caen cuatro gotas y aún así quedo calado hasta los putos huesos y a ellos parece que ni se les llenen las botas de agua?
// maradona nos castiga así por mentir? //